Rondaba un 14 de febrero y David y su chica estaban a punto de cumplir uno de sus sueños, estrenar una casa hecha a su gusto con mucho trabajo y esfuerzo, quedaban pocos detalles para terminar y cuando vio mis buzones, no pudo resistirse a darle esta preciosa sorpresa y poner una preciosa guinda a ese sueño.