Una sorpresa para llegar al corazón de un Papi.

Lory quería algo especial para su marido. Vio alguna de mis cajitas y me escribió, empezamos a hablar, me paso algunas fotillos y enseguida nos surgió la idea definitiva. Una cajita con padre e hijo en sus primeras horas de vida en la que el pequeño Rober guardará su colección de bolis, si le deja su papi, jejejeje.